– Fuiste creada para mí, la otra mitad de mi alma.
Dark Guardian (Oscuros Cárpatos #9), Christine Feehan.

Era tan hermosa, simplemente mirarla realmente dolía a veces.
 Dark Guardian (Oscuros Cárpatos #9), Christine Feehan.

– Pensaba que me quedaban pocos secretos que descubrir en este mundo, ángel, pero el misterio de cómo puedo haber llegado a merecer a alguien como tú, me llevará toda una eternidad desentrañar.

Dark Guardian (Oscuros Cárpatos #9), Christine Feehan.


(vía trozo-de-vida)


– Eres malo, Lucian. ¿Qué voy a hacer contigo?
– Quedarte conmigo. Vivir conmigo. Aprender a amarme. Aceptarme como soy. – Susurró su voz negro aterciopelada, y sus palabras la tocaron en lo más profundo de su alma.
Dark Guardian (Oscuros Cárpatos #9), Christine Feehan.

– Te reclamo como mi compañera. Te pertenezco. Te ofrezco mi vida. Te doy mi protección, mi lealtad, mi corazón, mi alma, y mi cuerpo. Del mismo modo tomo en mí los tuyos para guardarlos. Tu vida, tu felicidad y bienestar serán apreciados y colocados por encima de los míos siempre. Era mi compañera, unida a mi por toda la eternidad y siempre a mi cuidado.
Serie Oscuros Cárpatos , Christine Feehan

Fifty Shades Of Grey - Trailer

(vía missteeles)


— No imaginas lo triste que he estado sin ti.
Aquello la alegró un poco.
— ¿De verdad?
Le acarició las palmas con los pulgares.
— Te necesito, Lucy. Te quiero y te necesito.
Ella lo consideró detenidamente.
— Sabes que estás de rodillas, ¿verdad?
Él sonrió.
—Sí, lo sé. Y ya que estoy arrodillado… —Dejó de sonreír porque el cuello de la camisa volvía a apretarle—. Lucy, por favor, cásate conmigo. Te prometo amarte y cuidarte y respetarte. Me reiré contigo y haré el amor contigo y te honraré con cada aliento. Sé que discutiremos, pero al final no tendrá importancia porque te entregaré mi vida.

La gran fuga (Wynette, Texas #7), Susan Elizabeth Phillips



—Cuando Lucy me dejó, me rompió la cabeza. Pero cuando tú te fuiste… —. Para su consternación, la voz se le quebró. —Cuando tú te fuiste, me rompiste el corazón.
Finalmente tenía toda su atención, no es que tuviera una mirada soñadora o estuviera lista para arrojarse a sus brazos, pero al menos estaba escuchando.
Cerró el paraguas, dio un pasó hacia ella y luego se detuvo.
— Lucy y yo encajábamos perfectamente en mi cabeza. Teníamos todo en común y lo que ella hizo no tenía sentido. Tenía a todo el pueblo sintiendo lástima por mí y, estate malditamente segura que no iba a dejar que nadie supiera lo miserable que me sentía… así que no pude poner las cosas en orden en mi cabeza. Y allí estabas tú, en medio de todo el lío, como una bella espina clavada, haciéndome sentir otra vez como yo mismo. Excepto… —. Se encogió de hombros y un hilo de agua le bajó por el cuello. —Algunas veces la lógica puede ser un enemigo. Si había estado tan equivocado con Lucy, ¿cómo podía confiar en lo que sentía por ti?
Ella permaneció allí, sin decir una palabra, sólo escuchando.
— Desería decir que me di cuenta de que te amaba en cuanto te fuiste del pueblo, pero estaba demasiado ocupado en estar enfadado por que me dejaste. No tengo mucha práctica en lo de estar enfadado, así que me llevo un tiempo comprender que con la persona que estaba enfadado en realidad era conmigo mismo. Fui tan testarudo y estúpido. Estaba asustado. Todo siempre ha sido fácil para mí, pero no hay nada fácil contigo. Las cosas que me haces sentir. La forma en que me obligas a analizarme —. Él apenas podía respirar. —Te amo, Meg. Quiero casarme contigo. Quiero dormir contigo todas las noches, hacer el amor contigo, tener hijos. Quiero que luchemos juntos, que trabajemos juntos y… simplemente que estemos juntos. ¿Vas a quedarte ahí parada, mirándome, o vas a sacarme de esta miseria y decirme que todavía me amas, al menos un poco?
Llámame irresistible (Wynette, Texas #6) , Susan Elizabeth Phillips.

- Solo hay una opción, Ivy. -Vasic ahuecó su mejilla, tocando su frente con la suya de una manera que se había convertido en parte de su léxico emocional-. Tendría la eternidad contigo.
Con su estómago revuelto, ella envolvió sus brazos alrededor de su cuello.
- No me dejes. Por favor.
- No lo haré. Siempre estaré aquí. -Su mirada de invierno helado la mantuvo esclavizada-. Incluso si mi cuerpo se va, mi alma permanecerá. Es un desastre, pero es tuya. Siempre será tuya.
- Te amo, Vasic. Te amo.
Shield of Winter (Psy-Changeling #13), Nalini Singh

− ¿No crees que yo te haya influenciado de alguna manera para que estuvieses conmigo? −le preguntó a Vasic−. Te juro que si fue así, no lo hice conscientemente.
Vasic cerró la mano sobre su nuca, sus cálidos rizos rozando el dorso de su mano.
- Todo lo que hiciste fue llevarme hacia la luz. Yo me podría haber alejado en cualquier momento. Elegí quedarme. Siempre elegiré quedarme.
Shield of Winter (Psy-Changeling #13), Nalini Singh

- Mío -dijo ella, mente a mente-. Eres mío. Cada respiración, cada cicatriz, cada perfección, cada error, cada luz, cada oscuridad. Es parte de ti, y es mío.
Vasic se estremeció y se derrumbó sobre ella.
- El hombre que era, el hombre que soy, el hombre en que me convertiré, el hombre que quiero ser, todo ello te pertenece. Siempre.
Shield of Winter (Psy-Changeling #13), Nalini Singh

− Tú eres mi esperanza, Ivy, mi faro en la noche más oscura.
Shield of Winter (Psy-Changeling #13), Nalini Singh

Él no iba a borrar esa imagen. Ni ahora, ni nunca. Le pertenecía.
Nadie podía quitársela ahora, robarle el pedazo de sí misma que ella le había entregado. Él lo mantendría en su archivo mental privado con todas las cosas de Ivy Jane, y lo miraría en cualquier momento que necesitara un instante de belleza en la oscuridad.

Shield of Winter (Psy-Changeling #13), Nalini Singh

Vasic