Estimado Atormentador:

Hoy, me hiciste llorar. Me hiciste sentir como lo más inmundo que alguna vez caminó sobre la faz de la tierra. Me robaste un trozo de corazón, alma y autoestima. Justo cuando finalmente había logrado convencerme de que no era demasiado fea ni la persona más tonta, llegaste y tus reiterativos insultos se reprodujeron en mi cabeza, incluso cuando no estabas cerca. La misma reproducción que me dice una y otra vez, que la vida es una mierda, y que nunca va a ser mejor, no importa lo que haga, porque no me merezco nada mejor. Yo no soy nada, y nada es todo lo que pueda llegar a ser. Incluso cuando intento esforzarme, como lo hice hoy, no es suficiente para convertirme en humano o algo de valor a los ojos del mundo. No te necesito a ti ni a ningún otro para que reafirme algo que ya sé sobre mí.
No exteriorizo mi sufrimiento porque aprendí hace mucho tiempo a asegurarme que no pudieras disfrutar por ello, también, que tú y los otros que piensan que eres gracioso, o ingenioso, o estupendo o que igualmente tienen miedo de pasar de ti, no puedan ver la cantidad de dolor que me has causado. Las veces que en el pasado cometí el error de que vierais mis lágrimas, todos vosotros os reísteis de mí, y tú lo empeoraste. Acabaste con mi dignidad, y odié lo que hasta entonces fue una fuente de orgullo para mí… hasta te burlaste de ello.
Me has pateado el corazón y asolado la poca autoestima que había logrado reunir a duras penas.
Pero eso está bien, porque es lo que me hace más fuerte que tú y tus seguidores. Yo no tengo que destacar los defectos de otra persona. No necesito pisotear a nadie o injuriar a alguien para sentirme mejor conmigo mismo, o para demostrar mi valía, autoridad, poder o inteligencia. El mero hecho de que actúes así demuestra que nosotros, los que nos abstenemos de semejante crueldad somos de alguna manera superiores a ti. Somos los que hemos evolucionado más allá del comportamiento instintivo animal que hace que una bestia ataque algo que no entiende, algo que es diferente o no tan fuerte.
No es necesaria una suprema inteligencia para derribar a alguien y/o machacarlo. Burlarse de su mejor esfuerzo o de un rasgo físico que no puede evitar.
Esto no prueba que seas más inteligente o mejor de alguna manera. Un cartucho de dinamita puede derribar un edificio, pero no puede construir uno.
Has conseguido que tema ir a la escuela. Me has provocado dolor de estómago cada vez que pienso en ir a trabajar. Me has hecho tener miedo en mi propia casa. Innecesariamente me has insultado en las tiendas, por teléfono, o allí donde accidentalmente me he tropezado contigo. Has arruinado mi pasado, mi presente, mi día a día, y me has robado una parte del alma.
Como el resto de nosotros, vienes con todo tipo de antecedentes. Algunos no muy felices, y la crueldad es todo lo que has conocido, por lo que arremetes en un esfuerzo por aliviar tu propio dolor.
Otros no tienen excusa alguna. Su fondo es el susodicho reproche. Más bien, es una necesidad feroz dentro de ti que no entendemos, y es por eso que a veces es tan difícil de identificar en ti, porque te armonizas con un veneno no detectado.
Vosotros habéis sido mis profesores, clérigos, mis compañeros de clase, compañeros de trabajo, jefes, directores, a veces has sido un antiguo amigo o incluso un familiar en el que una vez confié.
Te aprovechaste de cosas que te dije bajo una completa confianza, y las convertiste en falsedades para utilizarlas contra mí. Sin ningún motivo, has dicho mentiras contra mí. Te has negado a verme como a un ser humano. Me has pateado mientras me levantaba y me has pisoteado cuando estaba caído.
Pero a partir de hoy, no me darás más patadas. Ya no seré tu saco de boxeo verbal o físico. Hoy, he descubierto el secreto que impedirá para siempre que tú o tus amigos, que algún día también se volverán contra ti, volváis a dañarme otra vez.
Hoy mientras me encontraba destrozado y sangrando en ese lugar oscuro en el que me he estado hundiendo lentamente, cuando pensaba que no podía aguantar más, encontré algo extraordinario. Mi humanidad.
Mientras mi alma gritaba en una agónica agonía, y queriendo morirme en lugar de vivir un día más en un mundo donde tú existes, comprendí que mis lágrimas y mi capacidad para sentir el dolor sin repartir golpes a diestro y siniestro para devolver el dolor a otra persona, es lo que me hace muy humano.
Encuentro mi mayor placer cuando alguien sonríe por algo que he dicho o hecho. Cuando los hago sentirse mejor con ellos mismos y sus vidas. Cuando veo un bonito dibujo y digo al artista que es una obra de arte digna de colgar en un museo. La sonrisa en su cara, el orgullo que brilla en sus ojos, la alegría que veo en su interior hace que mi corazón se hinche. Es para mí una alegría que tú jamás podrás entender. Así como yo nunca entenderé tu necesidad de dañar.
La bondad es algo que no cuesta nada otorgar, pero para la persona que la recibe, podría ser la única cosa que salvara su vida. Lo único que les dará esperanza en sus horas más oscura. Ningún acto de caridad o de bondad, por pequeño que sea, jamás será desaprovechado.
En las imperecederas palabras de Maya Angelou… la gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero las personas nunca olvidarán cómo los hiciste sentir.
Siempre que ellos piensen en mí, quiero que ellos sonrían y se sientan bien por dentro… Y nunca permitiré que tú me arrebates eso, ni a mí ni a ellos.
No importa cuánto me insultes o golpees, no seré tú, y pagarás tu crueldad más adelante. Con el tiempo, desaparecerás de mi vida, y seguiré avanzando para llegar a ser aún más fuerte y más inteligente de lo que soy hoy en día. Porque puedo divertirme con otros y aplaudir sus esfuerzos con un corazón abierto capaz de amar y aceptar, evolucionaré hasta un nivel aún mayor de felicidad, mientras tú permanecerás sumido en un odio mezquino y amargo.
Más que eso, descubrí el mejor secreto de todos. No me importa lo que pienses, porque ya te he escuchado suficiente. No eres digno de la energía que me costaría odiarte. No hay nada en ti que yo quiera imitar. No quiero tu ropa. No quiero tus amigos. Tu trabajo. No quiero tu vida, y definitivamente no quiero vivir una existencia donde tengo que lastimar a otra persona con el fin de sentirme bien conmigo mismo.
Yo no te dejaré que me despojes de mi humanidad. No me vas a enseñar a odiar o a ser intolerante.
Ni hoy. Ni nunca.
A pesar de lo que piensas, no eres anónimo.
Eres omnipresente.
No importa de dónde vienes, o la ropa que usas, o la pantalla del ordenador tras la que te ocultas, eres igual que cualquier ladrón. En lugar de trabajar y crear algo por ti mismo, prefieres robar a otra persona. Incluso tus emociones las robas.
Y aunque puede que hoy no fuera capaz de ver un futuro o la más mínima luz, sé que atravesaré la oscuridad y me liberaré de las tinieblas que tú has causado. Si me aferro con ambas manos, mi fuerza me salvará. Mi vida es un regalo y no voy dejar que me la quites, también. Definitivamente no merece la pena.
Yo estoy aquí y soy importante. Tal vez no para ti. Sino para aquellos a los que hago sonreír, para los que ven la belleza dentro de mí, para los que me buscan por ser quien soy y por las emociones positivas que les ofrezco, soy irremplazable.
Tú no. En caso de que murieras mañana, nadie te lloraría. He estado en tu funeral y he visto la verdad, también. Cuando mueras, habrá otro matón, igual que tú, vomitando las mismas mentiras crueles y frases que nunca cambian, tomará tu puesto.
Como ya he dicho, todos vosotros sois iguales.
Pero nosotros no lo somos. Somos individuos. Realmente importamos, y para los más cercanos a nosotros, somos todo su mundo. Nuestra pérdida les arrancaría un trozo de corazón y siempre nos llorarían. Nuestra muerte les dejaría una profunda herida por dentro que jamás cerraría. Somos frágiles flores que derraman su propia fragancia por el mundo y aportan belleza cuando somos descubiertos por aquellos capaces de vernos en toda nuestra gloría.
Y termino mi alegato con esto. Sigue delante y ríete de mí. Búrlate de mí. Insúltame. Derríbame. Haz lo que quieras. Porque a pesar de todo, haré las cosas lo mejor que pueda, a pesar de ti y tu crueldad. A partir de este día en adelante, jamás volveré a escuchar tus feas palabras. Voy a vivir mi vida para mí y para esos pocos que me aman tal como soy, para los que no pueden imaginar un mundo sin mí en él. A partir de ahora, me reiré de ti cuando te abalances sobre mí, porque ahora conozco la simple verdad.
Los animales atacan lo que temen. Y tú, a pesar de todas tus bravatas y chulerías, temes al pobrecito de mí. Si realmente fuera insignificante y sin valor, no te molestaría en atormentarme. Así que voy a seguir viviendo mi vida para mí con el conocimiento feliz de que soy una amenaza para ti.
Mientras tanto yo y el resto de mis auténticos amigos no nos molestaremos hablando de ti. No vales lo suficiente como para malgastar el tiempo que podemos dedicar a preparar un futuro donde tú no tienes cabida. El tiempo lo cambia todo y a todos. Hoy tú eres el matón. Mañana alguien te intimidará. Y cuando eso ocurra, a diferencia de ti, nosotros te tenderemos la mano con compasión y amor, tratando de hacerte sentir mejor. Porque eso es quién y lo qué somos, seres humanos inteligentes y hermosos.

Siempre vuestros,
La Brigada Anti Matones.

Inferno (Chronicles of Nick #4), Sherrilyn Kenyon.


La gente no son solo hormigas corriendo por una miga de pan. Cada vida, sin importar que aislada sea, toca cientos de otras vidas. Depende de nosotros decidir si esas pequeñas conexiones son positivas o negativas. Pero sin importar lo que decidamos, tiene un impacto en las personas con las que lidiamos. Una palabra le puede dar a una persona la fuerza que necesita en el momento adecuado, o puede destruirla y convertirla en nada. Una simple sonrisa puede convertir un mal momento en uno bueno. Y una discusión equivocada puede causar que una persona de el paso que necesita para destruirse a sí misma.
Infamous (Chronicles of Nick #3), Sherrilyn Kenyon

¿Sabes qué es el amor, Nick? El arma más poderosa que puedas imaginarte. Así que cuando le des tu corazón a alguien, asegúrate de que sea un intercambio mutuo. Porque una vez que dejes entrar a alguien en tu corazón, sacar a esa persona es como que te destripen con una cuchara para niños.

Infamous (Chronicles of Nick #3), Sherrilyn Kenyon


Grim suspiró profundamente.
— Te juro que me estás dando migraña.
— Mi madre también sufre mucho de eso.
— Supongo que sí al estar cerca de ti.

Invincible (Chronicles of Nick #2), Sherrilyn Kenyon.


—Tenemos tres tipos de familia. Aquella de la que nacemos, aquella que nace para nosotros y aquella que dejamos entrar en nuestros corazones.

Bad Moon Rising (Dark Hunter #18 , Were-Hunter #4) , Sherrilyn Kenyon.


— Es fácil equivocarse. Lo difícil es vivir con las consecuencias.
 Acheron (Dark Hunter #15) , Sherrilyn Kenyon

—Es fácil mirar a la gente y hacer juicios rápidos sobre ellos, sus presentes y sus pasados, pero estarías asombrada ante el dolor y las lágrimas que esconde una sola sonrisa. Lo que una persona muestra al mundo es sólo una minúscula faceta del iceberg escondido de la vista. Y la mayoría de las veces, está marcado con grietas y cicatrices que recorren todo el camino hasta los cimientos de su alma.
Acheron (Dark Hunter #15) , Sherrilyn Kenyon

— Sólo que a veces dejamos que otras personas nos traten mal porque queremos ser amados y aceptados tan desesperadamente que haríamos cualquier cosa por ello. Duele cuando sabes que no importa cuanto lo intentes, cuanto lo quieras, ellos no pueden amarte o aceptarte como eres. Entonces odias todo el tiempo que perdiste intentando complacerlos y preguntándote qué es tan horrible en ti que al menos no pueden fingir que te quieren.
Juego Nocturno (Dark-Hunter #6 , Were-Hunter #1), Sherrilyn Kenyon.

— Soy un gusto que se adquiere con el tiempo. La mayoría de mis mejores amigos tuvieron que conocerme por años antes de poder siquiera soportar mi presencia. Soy como el moho, generalmente crezco dentro tuyo lentamente.

Disfruta de la noche (Dark-Hunter, #7), Sherrilyn Kenyon

Tabitha Deveraux


— Deberías descansar. —Le hizo señas para que se echara sobre su espalda, y luego se envolvió a sí misma sobre su pecho. Sus fuertes brazos se enroscaron alrededor de ella. — Nos espera un gran día mañana. —Palabras que había perdido la esperanza de alguna vez decirle a alguien significativo.
— Me siento reacio a dormir. —Él la atrajo hacia sí, incluso más apretadamente.— Me da miedo que no estés aquí cuando me despierte.
Sus crudas palabras agravaron el dolor de su corazón.
— Ahora estamos casados. No voy a ir a ninguna parte.
Y lo decía en serio. Él era su marido, su amante, su príncipe. Thronos era su mejor amigo. Aunque le preocupaba lo que traería el mañana, ella creía en ellos.
Mientras iba a la deriva, él dijo, — Con todos mis sueños hechos realidad, ¿En qué soñaré ahora?
Oh, maldita sea. Lanthe contempló su rostro dormido. Me he enamorado de él.

Dark Skye (Inmortales al Anochecer #14), Kresley Cole. 


(vía malditoscelos)



nuncaborresaquellasonrisa:

mujertequiero-libre:

un-humano-pls:

callate-ctm-que-no-veo:

Por suerte

O por desgracia

depende del punto de vista que lo mires

nuncaborresaquellasonrisa:

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un-humano-pls:

callate-ctm-que-no-veo:

Por suerte

O por desgracia

depende del punto de vista que lo mires

(vía zoehoranstyles)


(vía malditoscelos)


Los tres nombres del lobo, Lola P. Nieva.

Los tres nombres del lobo, Lola P. Nieva.