— ¡Yo no soy un tullido! —La palabra había sido como una puñalada en el corazón de Bran. Sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas incontenibles.
— Entonces, yo no soy un enano —dijo el enano con una mueca—. Mi padre se alegrará mucho cuando se entere. 

Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R. R. Martin.

Tyrion Lannister & Bran Stark


— Quiero ser la calma en tu tormenta, no el naufragio que te hunde. Eso es lo que él es para ti.

Beauty from Surrender (Beauty #2), Georgia Cates


Para entender el valor de una hermana, pregúntale a alguien que no tiene una. Para entender el valor de 10 años, pregúntale a una pareja recién divorciada. Para entender el valor de 4 años, pregúntale a un recién graduado. Para entender el valor de 1 año, pregúntale a un estudiante que fracaso en su examen final. Para entender el valor de 9 meses, pregúntale a una madre que acaba de dar a luz. Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que acaba de dar a luz a un bebé prematuro. Para entender el valor de 1 semana, pregúntale a un editor de un periódico semanal. Para entender el valor de 1 minuto, pregúntale a alguien que ha perdido el tren, autobus o avión. Para entender el valor de 1 segundo, pregúntale a alguien que haya sobrevivido un accidente. El tiempo no espera a nadie. Atesora cada momento que tienes. Lo apreciaras mas si lo compartes con la gente que quieres. Porque … para entender el valor de un ser querido o un amigo … Basta con perderlo.

(vía feelingsice13)


— ¿Te dio una bandeja llena de galletas y no las compartiste, cuando fui yo quien hizo todo el trabajo sucio?
Abrí la boca indignada.
— ¿El trabajo sucio? Te acercaste a la ventana y lo viste junto al contenedor de basura.
—Sí, pero fui yo quien se acercó… —Hizo un gesto con los dedos para imitar el movimiento de las piernas al andar, algo que me resultó muy gracioso—. Hasta la ventana.
— Cierto, pero fui yo quien persiguió a esa mierdecilla salvaje durante diecisiete manzanas.
— Tres.
— Y además me mordió.
— No tiene dientes.
— Las encías también hacen daño. —Me froté el brazo sin darme cuenta al recordar aquel horrible suceso.
— Es un caniche. No puede morder muy fuerte.
— Vale, pues la próxima vez lo perseguirás tú.

Cuarta tumba bajo mis pies (Charley Davidson #4) - Darynda Jones

Charley & Cookie

Amo sus peleas! 


Gracias Google! 

Gracias Google! 


— Gracias, mi señor de Lannister. —Se quitó el guante y le tendió la mano desnuda—. Amigo mío.
Tyrion se sintió extrañamente conmovido.
— La mayoría de mis parientes son bastardos —dijo con una sonrisa irónica—, pero eres el primero al que me une una amistad. —Se quitó el guante con los dientes, y estrechó la mano de Nieve, carne contra carne. El apretón del chico era firme y fuerte.
Jon Nieve se puso de nuevo el guante, dio media vuelta bruscamente y caminó hacia el gélido antepecho norte. Más alla, el Muro era un precipicio abrupto. Más lejos, solamente había oscuridad inexplorada. Tyrion se reunió con él, y juntos contemplaron el fin del mundo.

Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R. R. Martin.

Tyrion Lannister & Jon Snow


— Yo, en cambio, pienso que Lord Tyrion es un gran hombre — dijo el maestre Aemon desde el extremo más lejano de la mesa. Hablaba sin levantar la voz, pero los oficiales superiores de la Guardia de la Noche guardaron silencio para escuchar al anciano—. Creo que es un gigante que ha venido a visitarnos aquí, al fin del mundo.

— Me han llamado muchas cosas, mi señor —dijo Tyrion suavemente—. Pero rara vez gigante.

— Yo creo que es así. -—Los ojos lechosos y nublados del maestre Aemon se clavaron en el rostro de Tyrion.

— Sois demasiado bondadoso, maestre Aemon —dijo Tyrion con una inclinación de cortesía. Por una vez, se había quedado sin ninguna réplica aguda.

El ciego sonrió. Era un hombrecillo menudo, arrugado y calvo, tan hundido bajo el peso de cien anos que el collar de maestre, con los eslabones de metales diversos, le colgaba suelto de la garganta.

— Me han llamado muchas cosas, mi señor —dijo—. Pero rara vez bondadoso.

En aquella ocasión fue Tyrion el que inició la carcajada general.

Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R. R. Martin.

Tyrion Lannister & el maestre Aemon


— Si alguien se dibuja una diana en el pecho —dijo Tyrion después de sentarse y beber un trago de vino— tiene que ser consciente de que más tarde o más temprano le van a lanzar flechas.

Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R. R. Martin.

Tyrion Lannister


— Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R. R. Martin.
Tyrion Lannister

— Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R. R. Martin.

Tyrion Lannister


— ¿Por qué lees tanto?
Tyrion alzó la vista al oír aquella voz. Jon nieve estaba a poca distancia de él y lo miraba con curiosidad. Cerró el libro, dejando dentro el dedo para marcar la pagina.
— Mírame bien y dime qué ves.
— ¿Es un truco o qué? —El chico le lanzo una mirada desconfiada—. Te veo a ti, Tyrion Lannister.
— Para ser un bastardo, estás muy bien educado, Nieve —dijo Tyrion con un suspiro—. Lo que ves es un enano. ¿Qué edad tienes? ¿Doce años?
— Catorce —dijo el chico.
— Catorce, y eres más alto de lo que yo seré en la vida. Tengo las piernas cortas y torcidas, y me cuesta caminar. Necesito una silla de montar especial para no caerme del caballo. Por cierto, la diseñé yo mismo, ya que hablamos del tema. Tenía que elegir entre eso o ir en poni. Tengo fuerza en los brazos, pero también son cortos. Nunca seré una buena espada. Si hubiera nacido en una familia de campesinos, seguramente me habrían abandonado a la intemperie para que muriera, o me habrían vendido como monstruo de feria. Pero soy un Lannister de Roca Casterly, y eso que se perdieron las ferias. Se esperan cosas de mí. Mi padre fue Mano del Rey veinte años. Después resulta que mi hermano mató a ese mismo rey, ironías de la vida. Mi hermana se casó con el nuevo rey, y ese odioso sobrino que tengo será rey tras su muerte. Debo hacer algo por el honor de mi casa, ¿no te parece? Pero ¿qué? Puede que tenga las piernas cortas en relación con el cuerpo, pero la cabeza la tengo demasiado grande, aunque yo prefiero pensar que es del tamaño adecuado para mi mente. Tengo una idea bastante precisa de cuáles son mis puntos fuertes y mis puntos débiles. Mi mejor arma está en el cerebro. Mi hermano tiene su espada; el rey Robert tiene su maza, y yo tengo mi mente… Pero una mente necesita de los libros. igual que una espada de una piedra de amolar, para conservar el filo. —Tyrion dio un golpecito a la tapa de cuero del libro—. Por eso leo tanto, Jon Nieve.

Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R. R. Martin.

Tyrion Lannister & Jon Snow


“Some books are so familiar that reading them is like being home again.” - Louisa May Alcott, Little Women

(vía straightandfxst)


—¿Tienes alguna idea de lo que provocas en mí?
Su aliento era cálido sobre la piel de Antonietta. Con los labios, rozó la comisura de su boca. ¿Una caricia? ¿Una provocación? ¿Un accidente? No tenía ni idea. Antonietta negó con la cabeza, tocándose los labios ardientes para confirmar que no estaba atrapada en un sueño.
— ¿Cómo podría sospecharlo? Jamás has dicho una palabra insinuando que te sientes atraído por mí. —No era fácil hablar, ni mantener una apariencia de normalidad cuando lo deseaba con cada fibra de su ser.
— ¿Atraído por ti? —Había un dejo de burla en su voz, burla de sí mismo—. Difícilmente llamaría atracción a lo que siento cuando me encuentro cerca de ti. Ardo por ti. Cada segundo de mi existencia. Me consumo por ti.

Dark Symphony (Oscuros Cárpatos #10), Christine Feehan.



— Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R. R. Martin.

Tyrion Lannister & Jon Snow.


— Y tú eres el bastardo de Ned Stark, ¿no? —El muchacho sintió un frío que lo atravesaba. Apretó los labios y no respondió—. ¿Te he ofendido? —continuó Lannister—. Lo siento. Los enanos no necesitamos tener tacto. Generaciones de bufones con trajes de colorines me dan derecho a vestir mal y a decir todo lo que se me pase por la cabeza. —Sonrió—. Pero eres el bastardo.
— Lord Stark es mi padre —admitió Jon, tenso.
— Si —dijo al final Lannister después de examinar su rostro—. Se nota. Hay más del norte en ti que en tus hermanos.
— Medio hermanos —lo corrigió Jon. El comentario del enano le había gustado, pero intentó que no se le notara.
— Permite que te dé un consejo, bastardo —siguió Lannister—. Nunca olvides qué eres, porque, desde luego, el mundo no lo va a olvidar. Conviértelo en tu mejor arma, así nunca será tu punto débil. Úsalo como armadura y nadie podrá utilizarlo para herirte.
— Qué sabrás tú lo que significa ser un bastardo. —Jon no estaba de humor para aceptar consejos de nadie.
— Todos los enanos son bastardos a ojos de sus padres.
— Eres hijo legítimo; tu madre era la esposa del señor de Lannister.
— ¿De verdad? —sonrió el enano, sarcástico—. Púes díselo a él. Mi murió al darme a luz, y nunca ha estado muy seguro.
— Yo ni siquiera sé quién era mi madre —dijo Jon.
— Sin duda una mujer. Como la mayoría de las madres. —Dedicó a Jon una sonrisa pesarosa—. Recuerda bien lo que te digo, chico. Todos los enanos pueden ser bastardos, pero no todos los bastardos son necesariamente enanos.
Sin decir más, dio media vuelta y renqueó hacía el banquete, silbando una melodía. Cuando abrió la puerta, la luz se derramó por el patio y proyectó su sombra contra el suelo. Y allí, durante un instante, Tyrion Lannister pareció alto como un rey.

Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego #1), George R.R. Martin. 

Tyrion Lannister & Jon Snow.